(1947)
Si fuera pasajero el sufrimiento,
si se calmaran las penas con llorar...
confuso está sin él mi pensamiento,
no puedo mis recuerdos acallar.
Ya no viene su voz a mi memoria,
sin su amor, mi razón está perdida,
en blanco está el capítulo en la historia
más desolada y bella de mi vida.
Cristo de redención, aquí de hinojos
pido tu comprensión a mi agonía,
cubiertos de sopor están mis ojos
porque mi alma sin él está vacía.
En ti he depositado mi confianza,
en ti tan solo cifraré mi anhelo,
eres tú para mí toda esperanza
el refugio de paz en mi desvelo.