24 de mayo de 2009

Inolvidable amor:

 

Que de insólita amargura

siente mi corazón

por tu inesperada ausencia.

Qué de insospechado anhelo

se ha desatado en mi

al no sentir tu aliento

en cada amanecer.

 

Espero, mi bien amado

que tus recuerdos tengan la virtud

de amarme encada minuto del día;

que tus pensamientos vibren

tan solo al pronunciar

las cinco letras de mi nombre;

que tus ojos se humedezcan

mirando pesaroso la distancia

tormentosa que nos separa;

que tus encallecidas manos,

abundantes he honradez,

únicamente busquen

la suavidad de mi piel

para acariciarla...

y que tu boca bien amada,

delicada imagen de la dulzura

de tus pensamientos,

solamente sonría al contemplar

la luminosidad de mi retrato

que te dice por si solo

¡Cuánto te amo!

 

 

¿Has visto esposo mío

cuando los rayos del sol

aparecen inconmovibles

sobre la negrura de las montañas

impregnadas de noche es sus ojeras?

¿Has observado el ir y venir

de las hormigas

llevando el peso de su carga

sobre sus espaldas, sin detenerse,

sin extraviar su camino,

asfaltado nada más que con amor

y constancia?

 

¿Has puesto atención

sobre la arboleda verde luz

tatuada con la lumbre fugitiva

del sol en el poniente,

donde se oye el regio canto

de algún cisne moribundo?

 

No crees alma mía

que ha llegado el momento

de imitar al sol que abraza

y fortalece,

al insecto que nos muestra

constancia y disciplina,

a las incontenibles olas del mar

que mecen tiernamente a sus hijuelos,

al rosal que florece cada aurora

sin dobleces, peros ni distingos;

al cromático tul de la arboleda

que prepara su cálida mortaja

para el cisne que muere, pero canta?

 

No pretendas ahora

olvidar que eres humano;

piensa que la dureza de tus manos

modelaron cada día

la esperanza de tu hija

con la fuerza incomparable de tu ejemplo;

que la luz del mismo cielo

imperturbable e infinito

que te abriga e ilumina,

es la misma que te dice: vuelve al nido

donde el ansia de unos ojos juveniles

se dilatan... esperando ver de pronto

el perfil de tu figura paternal y generosa

que se acerca, que regresa,

y tu esposa,

disecada mariposa sin tus besos,

que te espera donde el día se evapora

y la noche palidece,

donde ansía tu presencia

para llegar tomados de la mano

al resplandor supremo

que no hará permanecer eternos.

 

Esposo mío,

vuelca el inmenso cúmulo de tus virtudes

en el  goce permanente de la vida,

enseña a los demás,

mártires del egoísmo y de la carne

a ser libres,

amando el bien y la verdad,

a ser nobles,

siendo dignos y generosos

a ser valientes

respetando a los demás,

a ser justos,

deseando para los que te rodean

lo mismo que quisiera para ti,

a ser hombres,

dominando las pasiones,

a ser rebeldes,

viviendo en la paz.

 

Miro en torno mío

y solo me complace

la amorosa sonrisa de tu hija

que me recuerda a cada paso

tu presencia.

 

Regresa pronto vida mía

al lugar donde aquel nido

que forjaste...se desmaya...

 

Vuelve, pensando

que en la infinitud del tiempo

se desgajarán los siglos

iluminados con la candidez

de los hijos

que no conocieron

el dolor del abandono;

y, después,

juntando nuestras manos y recuerdos

nos miraremos felices

en los espejos transparentes

de los ojos de Dios.


Publicado por dignamada @ 11:10 AM
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