24 de mayo de 2009

En los senos del Ande

con sabor a verbena,

recostado en las olas

de un océano en calma,

se entrelaza la selva

que atesora en su vientre,

oro negro que brota

en cascada silente.

 

En los Andes, el cóndor

de de garganta nevada,

confundido en los pliegues

de un atuendo nupcial,

muchos velos de novia,

incontables praderas

esperan la llegada

de su vuelo triunfal.

 

En las verdes laderas,

en camino a la costa,

se percibe un ambiente

de suave olor a sal;

bohíos y palmeras,

innúmeros frutales,

oro verde en sus playas

que llegan hasta el mar

 

Allí bajo la escama

dorada, iridiscente,

se encuentra el alimento

de una fauna nutrida...

allá, las islas bellas

que guardan para el mundo,

la evolución y origen

del hombre y de la vida.

 

En este paraíso

hinchado de hermosura,

se abrieron candorosos

mis ojos a su luz;

me hablaron del Escudo,

del Himno y la Bandera,

del hombre de mi patria

que se llama Ecuador.

 

Soy del centro del mundo,

de la tierra más bella,

poblada de esperanza,

amasada con sol.

Aquí, de independencia

se fraguó la revuelta

que traspasó los Andes

en grito atronador.

 

Desde entonces, el hombre

nacido en esta tierra

pulido en sinsabores

como oro en el crisol,

escribió nuestra historia

en el libro del tiempo:

Ecuador es mi Patria,

Ecuador es mi amor.

 

Soy de aquí, de este suelo,

de sangre ecuatoriana,

de una raza rebelde

cargada de valor,

mas, un día su estirpe

extenderá sus brazos

y abrazará a sus hijos

en un nuevo Ecuador.

 

 

 


Publicado por dignamada @ 10:47 AM
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