24 de mayo de 2009

(Para mi hija María Elizabeth)

Necesito decirte

que Dios me ha permitido

tenerte entre mis brazos,

cantarte una canción;

bendigo ese momento

de dicha concebido,

que transformó mi vida

en ramo de ilusión.

 

En todos mis poemas

 te encuentras incrustada,

si lees entre líneas

estará un resplandor;

vendrán las golondrinas,

bajarán las estrellas,

y surgirá mi rostro

hablándote de amor.


Publicado por dignamada @ 10:14 AM
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios